inicio
quién soy
servicios
para saber más
contacto

PERO EXACTAMENTE... ¿QUÉ ES LA DISLEXIA?

Cuántas veces, ante algún problema de escritura o de lectura de nuestros hijos nos hemos preguntado si tenía dislexia. De la dislexia se ha hablado mucho, pero continúa siendo una eterna desconocida. Hay mucha información acerca de la dislexia, no siempre bien utilizada y demasiado a menudo, con una "sabiduría popular", podemos etiquetar con mucha facilidad a los niños que tienen dificultades en la lecto-escritura como niños disléxicos. O, peor aún, no estar alerta de los primeros (o no tan primeros) signos de alarma y dejar que las dificultades vayan en aumento.

Comenzaremos explicando qué es la dislexia para hacernos una idea global. La dislexia es una dificultad específica del aprendizaje que provoca que un niño con una inteligencia, motivación y escolarización normales no pueda llegar a leer de una manera fluida.

La causa exacta de la dislexia todavía se desconoce, pero se sabe que:

Tiene un origen neurobiológico: Se trata de una alteración en el funcionamiento de determinadas áreas del cerebro.

Tiene una base genética: Es decir, que ningún factor externo es causa de la aparición de la dislexia, como por ejemplo la falta de esfuerzo, el método de aprendizaje de la lectura, las pautas educativas equivocadas, etc., sino que la causa se encuentra en la información genética (ADN) de cada individuo.

Tiene una fuerte carga hereditaria: Es muy probable que diferentes miembros de una misma familia la sufra, aunque nunca hayan sido diagnosticados.

Si explicamos el proceso "normal" de la lectura veremos claramente en qué punto empiezan a tener problemas y dificultades los niños disléxicos.

Toda persona con una lectura fluida utiliza, o puede utilizar en función de las necesidades, dos vías o rutas de lectura, que son la fonológica y la léxica.

Ruta fonológica: Esta ruta trabaja las palabras como una mera decodificación para convertir los símbolos visuales (letras) en sonidos. O dicho de otra manera, a hacer la correspondencia grafema (letra) - fonema (sonido).
Así es como empezamos todos a leer cuando somos niños. Nos aprendemos el nombre de las letras, asignamos un sonido a cada letra y, cuando ya lo tenemos aprendido, ya somos capaces de empezar a leer palabras porque somos capaces de juntar los sonidos para construir palabras.
Pero cuando ya hemos adquirido un nivel de lectura avanzado y somos lectores "expertos" sólo utilizaremos esta ruta fonológica cuando estemos delante de una palabra desconocida, porque nos veremos obligados a leerla letra por letra y sonido para sonido. Entonces, ¿cómo leemos habitualmente?

Ruta léxica: Efectivamente, habitualmente leemos por la ruta léxica. La ruta léxica es una ruta más rápida que la anterior y por tanto es la que nos da velocidad lectora. La ruta léxica la adquirimos a partir de la ruta fonológica. A fuerza de ir leyendo (fonológicamente) las mismas palabras una y otra vez, formamos en nuestro cerebro una representación de esta palabra, que nos ayuda a que la próxima vez que la tengamos delante no debamos leer sonido por sonido, sino que con sólo verla la identificaremos globalmente y por tanto la decodificarremos o leeremos sólo con un golpe de vista. Sin duda, mucho más rápido.

¿Qué pasa con un niño disléxico? Pues que tiene pocas representaciones de palabras en su cerebro y por lo tanto se ve obligado a leer fonológicamente la mayor parte del tiempo. Esto provoca una lectura lenta, que puede ser poco precisa y con muchas equivocaciones y que con el tiempo y con el aumento de la dificultad de los textos, afectará a la comprensión lectora.

Para llegar a tener muchas representaciones de palabras en la memoria, y por lo tanto ser un lector de éxito, es requisito imprescindible pasar primero por la ruta fonológica y superarla con buena nota. Esto quiere decir que esta ruta debe estar totalmente lograda y consolidada para que el niño pueda dar el siguiente paso, es decir, la formación de representaciones mentales de las palabras (desarrollo de la ruta léxica).

Pero si recordamos, al principio de este texto hemos hablado de que en la dislexia existe una alteración del funcionamiento de ciertas partes del cerebro. Pues bien, son estas alteraciones neurobiológicas las que provocan que el niño disléxico tenga problemas en el uso de las reglas grafema- fonema, en definitiva, problemas en la ruta fonológica. Estas dificultades hacen que el niño lea una misma palabra cada vez de manera diferente (poca precisión, equivocaciones), no será capaz de formar la representación de aquella palabra y por lo tanto no desarrollará la ruta léxica que es la que nos proporciona fluidez y velocidad.

Esto no quiere decir que todos los niños que presenten problemas en este proceso inicial de la lectura deban ser disléxicos. Pero sí podemos afirmar que todos los disléxicos tendrán dificultades en esta etapa (y en las siguientes si no se les ayuda).

Por tanto, la primera vía de intervención con un niño disléxico será reforzar la ruta fonológica trabajando la conciencia fonológica y la correspondencia grafema-fonema. Con este fin existe una gran diversidad de material y de programas de intervención.

Y, una vez más, es vital recordar la importancia de comenzar pronto con la intervención. Conseguiremos un mejor pronóstico y evitaremos temas de baja autoestima, de fracaso escolar o de conductas no deseadas.


Patrícia Sanuy 11/2013

info@espaipersonal.com | 639 44 79 19
Todos los derechos reservados a espai personal

 

 

 

ESpai Personal